Para cambiar de vida, primero tú.

Hola guerrera, ¿cómo culmina el fin de semana?
El mío termina con un buen capuccino y un panini el Florencia. Hemos sustituido, por un par de semanas, nuestra casita en un pueblo pesquero en Portugal por una vuelta por el renacimiento.


Estas dos semanas serán un poquito más de relax, ya que he organizado mis proyectos de tal manera que pueda disfrutar de tiempo libre para moverme por Italia. Visitaremos Florencia, Bolonia, Livorno y Pescia.

Si ya me conoces, sabes que no me gusta diferenciar entre temporadas de “trabajo” y de “vacaciones”. Me gusta mantenerme en mi línea de coherencia. Este equilibrio me lo brinda el mix de mi rutina: ocupación, servicio, disfrute, cuidado personal y crecimiento.

Tengo una devoción especial por Florencia. A pesar de no haber vuelto desde que tenía 15 años hasta el día de hoy. Esta tarde, paseando por sus calles, no he podido evitar revivir algunos pensamientos que rondaban mi cabeza allá en el 2018 cuando aún vivía en Londres. Solía leer el blog de un chico español que vivía 5 meses al año en Florencia, y después viajaba por el mundo según le apetecía en cada momento. ¡Cuánto deseaba poder hacer lo mismo!. Fue en aquel entonces cuando comencé a intentar digitalizar mi trabajo al 100%. A idear la forma de “llevar mi negocio a cuestas”. Yo quería esa vida.

Comencé a indagar, a asistir a meetups y círculos de emprendedores. Probé varios métodos, invertí miles de euros en escuelas para nómadas digitales, hasta hice un master de marketing digital y un MBA (Master de gestión de empresas).

Comencé hasta 7 proyectos diferentes, pero algo fallaba. Algo hacía que todo se sintiese muuuuy difícil, lento.

Empezaba un negocio y a los meses lo dejaba. No porque quisiera, sino porque había algo que me decía. «por aquí no» «estás forzando». Carecía de sentido, de estrategia, de orden y técnicas para canalizar mis dones y mis talentos hacia algo que realmente me hiciese vibrar y no tirar la toalla.

Ahora que puedo verlo con perspectiva: ¿Por qué en ninguna escuela de negocios me hablaron de misión vital? ¿Por qué no le dieron importancia a romper todas mis creencias limitantes que me harían estancarme? ¿Por qué nadie me avisó de que para que mi negocio prospere saludablemente tenía que hacer un cambio de mentalidad radical?

Pues bien, ese camino tuve que transitarlo paralelamente y dando muchos palos de ciego. Después de algunos años de mucha nebulosa mental, de enfrentarme a mis mayores miedos (el más grande, el fallecimiento de mi gran mentor y guía. Mi padre) y de no conformarme con la insatisfacción, ahora cuento con el gran elixir que siempre deseé.

Este elixir no es un fin, es un proceso. Es el camino del autoconocimiento y el crecimiento espiritual. Cuanto más invierto en mí, más abundancia llega a mi vida y más claro vislumbro el camino.

Seguramente habéis oído el proverbio chino:

«Dale un pez a un hombre y comerá hoy. Enséñale a pescar v comerá el resto de su vida»

Mi intención a través de El Viaje de la Guerrera no es enseñarte tan solo la receta, sino agitar tu conciencia y elevar tu mentalidad para que puedas conseguir todo aquello que te propongas

No tienes por qué emprender, no tienes por qué vivir nómada, no tienes por qué seguir mis pasos. Seguramente tú ya has visualizado tu propio camino muchas veces.

Mi propósito es que te sientas dueña de tu futuro, con las herramientas suficientes para diseñar el estilo de vida que tú quieras.

Un fuerte abrazo. Carla.